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continentes como semillas. La Chola Poblete, Niño de Elche y Pedro G. Romero

10 sep 26 - 10 ene 27
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
La Casa Encendida, Maru Serrano, 2026
Niño de Elche and Pedro G. Romero, Sadopítna, o sea, antípodas, puesto del revés y boca abajo (Sedopitna, or antipodes, turned inside out and upside down), 2023. Detalle cortesía de los artistas.
Niño de Elche and Pedro G. Romero, Sadopítna, o sea, antípodas, puesto del revés y boca abajo (Sedopitna, or antipodes, turned inside out and upside down), 2023. Detalle cortesía de los artistas.

La Chola Poblete, Niño de Elche y Pedro G. Romero exploran cómo las historias coloniales siguen resonando en los cuerpos, los objetos y la cultura contemporánea.

La exposición reúne a La Chola Poblete (Argentina, 1989), Niño de Elche (España, 1985) y Pedro G. Romero (España, 1964), cuyas prácticas trazan nuevas lecturas de las historias coloniales y las formas de resistencia que las atraviesan.

A través de la sonoridad, la escultura, el dibujo y la performance, los artistas exploran los procesos de apropiación, borrado y transformación que han configurado identidades, cuerpos e imaginarios a ambos lados del océano. Lejos de ofrecer respuestas cerradas, sus obras abren espacios de fricción donde las categorías sociales y culturales se vuelven inestables y pueden ser reclamadas, impugnadas o reinventadas.

Niño de Elche y Pedro G. Romero indagan en las historias transnacionales del flamenco a través de la investigación, la música y el trabajo performativo. Bajo el título «Sadopítna, o sea, antípodas, puesto del revés y boca abajo» (2023), esta colaboración traza las conexiones entre territorios situados en las antípodas que se establecieron a través de las rutas comerciales coloniales, en particular el Galeón de Manila (1565-1815), una red de intercambios que conectó Asia, América y Europa durante más de dos siglos.

La obra se despliega en forma de canciones que recorren estos circuitos de intercambio y contaminación, subrayando las redes que unen España, México, Tailandia, Filipinas, Japón, Indonesia, Aotearoa (Nueva Zelanda) y Samoa.

Niño de Elche y Pedro G. Romero toman como punto de partida los mantones flamencos bordados, o mantones de Manila, que fueron producidos en China, vendidos en América, usados y reinterpretados en México y Filipinas y, más tarde, incorporados al imaginario del flamenco y apropiados como símbolos de la «cultura española».

Al confrontar los mantones con el sonido y las referencias a Voice, la escultura minimalista presentada por Robert Morris en 1974, los artistas exponen legados de extracción, intercambio e insurgencia. Como testimonio de la vitalidad perdurable del flamenco, el proyecto se expande también con un programa de performance de Niño de Elche y Pedro G. Romero junto a una selección de artistas internacionales invitados.

Mientras que el mapa sonoro de Niño de Elche y Pedro G. Romero traza el alcance del comercio colonial, La Chola Poblete se centra en el cuerpo como espacio marcado por la lógica colonial y, al mismo tiempo, en resistencia a ella. A menudo utiliza su propio cuerpo como material y sujeto de creación artística, difuminando la distinción entre su persona y las figuras culturales a las que invoca.

En sus dibujos, figuras matriarcales como la Virgen y la Pachamama, deidad andina de la tierra, se cruzan con subjetividades trans, iconos revolucionarios como el Che Guevara o el logotipo de Quilmes, una cerveza argentina cuyo nombre procede de una palabra indígena. Arraigado en conocimientos mestizos e indígenas, su enfoque sincrético invita a una crítica que honra estas figuras espirituales y culturales al tiempo que señala su uso y abuso por parte de las potencias coloniales.

La práctica de La Chola cuestiona cómo «deberían» comportarse los cuerpos bajo los sistemas del capitalismo y el patriarcado. Con estas interrogantes en mente, su obra evoca el panorama político argentino, atravesado por las contradicciones entre nacionalismo, religión y consumismo. Desestabiliza las narrativas dominantes y critica el fetichismo de las mercancías mediante la parodia y la irreverencia.

Las prácticas de La Chola Poblete, Niño de Elche y Pedro G. Romero perturban las narrativas dominantes y traen a la superficie otros imaginarios. Las energías de ruptura y renovación que atraviesan sus trabajos evocan la poética transnacional de la escritora y activista June Jordan (1936–2002). Las palabras de Jordan en Who Look at Me (1969) sirven aquí como horizonte: «Nuevas energías de oscuridad nosotros / perturbamos un continente / como semillas». Con esta invitación a la insurgencia como punto de partida, continentes como semillas propone un recorrido en el que los ecos del colonialismo se complican, se desplazan y encuentran nuevas posibilidades de significado.

continentes como semillas se presenta en La Casa Encendida tras su estreno en primavera de 2025 en el Centro de Arte, Investigación y Alianzas (CARA) de Nueva York.

  • Comisariada por Manuela Moscoso, directora ejecutiva y artística del Centro de Arte, Investigación y Alianzas (CARA) de Nueva York.

    Inauguración: 9 de septiembre a las 19 h.

    Visitas guiadas y atención en sala:

    Sábados de 12 a 14 h y de 17 a 20 h

    Domingos de 12 a 14 h

    Colabora Travesía Cuatro. 

Reserva

continentes como semillas. La Chola Poblete, Niño de Elche y Pedro G. Romero

10 sep, 2 h - 15:45 h